.Mi madre cocina bien
-no se dejen engañar por esta anécdota-, sin embargo durante una semana o dos
-después del episodio del caldo- me abstuve de sus alimentos y opté por comida rápida o
-como la patria es pobre- nada, así que ahora la culpo por mi desnutrición infantil...o lo que sea que sufro. La historia es corta y va así:
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Así pero ya saben...mejor :3
.Mi madre preparó caldo tlalpeño, lo único que conozco de dicho platillo es que tiene pollo, verduras, y es
-en realidad- una comida completa
(la sopa y el guisado pues), y con un plato de este delicioso platillo quedas satisfecha hasta la hora de tu siguiente comida; admito que mi progenitora tiene muy buena sazón y el caldo queda de rechupete, más si le pones limón, sal, aguacate y haces taquitos con tortillas recién hech...ejem, disculpen, salivo sobre el teclado...
.Estaba yo a más de la mitad de esta particularmente deliciosa receta mexicana
-y una de mis favoritas, debo decir-: me había terminado el pollo, los ejotes, el maíz, muchos tacos con aguacate, las zanahorias, hasta las calabazas!
(NOTA: redactar post contando mi supremo odio hacia las malditas calabazas), es decir, sólo faltaba el caldo, cuando de repente veo algo raro flotando junto a la
-yo supongo- verdolaga, tomo mi cuchara, arrimo la masa semi-amorfa a la orilla del plato, la veo detenidamente y descubro un
-oh vaya- gusano.
.Tal vez piensen que exagero, pero no me importa ¬¬ no era un gusanito que pudiese pasar por alto, no estaba pelón, no-no, era uno así:
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Con todo y proteínas, y eso de "viscoso pero sabroso" me negué ¬¬
.Lo único que pude hacer fue mostrárselo a mi madre, dejar mi plato y huir a contarle la macabra historia a quien más confianza le tengo; a la fecha me hago bolita y lloro por el episodio, pero redactar esto hizo que se me antojara otro caldo...prometo revisarlo minuciosamente antes de comenzar a comer. Fin...y eso ._.