viernes, 20 de febrero de 2009

Dietas

¿Tienen la menor idea de como me chocan las dietas?

Y no es que yo haya llevado a cabo alguno de esos planes –maquiavélicos, por cierto- que las mujeres usan para entrar en el vestido de la boda de la prima –o cualquier otro objetivo, usualmente a corto plazo-, nooo, sino que tengo que aguantar a las mujeres a mi alrededor hablando de su respectivo régimen alimenticio.

Llego a la escuela y no tengo clase –vamos a desayunar- es normalmente mi primer idea, pero a veces alguna de mis amigas dicen –no, no puedo, es que subí de peso en diciembre- ots, bueno, al fin la logro convencer y acabamos en la cafetería de cualquier facultad, ¿y qué es lo que ocurre?, ella se sienta con su botella de agua y yo con mi sándwich-enfrijoladas-torta-molletes-malteada (una de las anteriores, no se crean que todas, jojo) y se me queda viendo a mi y a mi comida…así nunca he podido -ni podré-comer a gusto.

Otra: nos la pasamos de arriba para abajo por toda la bendita escuela, y ella no se puede ni atar las méndigas agujetas –hizo ejercicio el día anterior y no puede mover ni un dedo-, como resultado la escucho quejarse como si fuese una mujer de 60 años y cuando hay que subir escaleras una de dos: o me ve con ojitos como el gato de shrek 2 (para no subir) o hace que la ayude y se recarga en mí como si se fuese a desmayar en plena escalera… después de dos o tres días de rutinas de ejercicio se rinde y todo vuelve a la normalidad –al menos por uno o dos meses—

Última y más molesta, un ser que denominaré como mi hermana: imaginen lo fantástico que es oír lo poco que una mujer comió a lo largo de su día –en la mañana me tomé mi batido de nopal, y cuando llegué al trabajo Nina salió por un tamal, pero yo no fui porque estoy a dieta, y ya a mediodía me tronaba la panza, entonces me tomé un litro de agua y me comí el atún que preparé ayer,pero no todo, el flaco me regaló unas galletas de chocolate pero las guardé en mi bolsa y ya como a las cuatro llevaron unas papas con salsa pero solo me comí media, y aquí solo agarré el jamón con salsa, quieres?- ya para este momento ya me harté, y juro que lo que escribí no se compara a todo lo que puede hablar mi hermana respecto a lo que no-comió, así que agarro las galletas de su bolsa, me las empiezo a comer y cuento hasta diez.

Y lo irónico de todo esto es que la “dieta” les dura poquísimo: empieza el lunes y ya el jueves se escabullen a comprar un gansito-pizza-coca cola (nunca falla esa), algunas duran hasta un mes –o más-, pero al fin y al cabo cuando dan por terminada su dieta vuelven a sus viejos hábitos y suben lo que bajaron.

Considero que si hacen una dieta para hacerse o mantenerse saludables está perfecto, es más, las apoyo y les aplaudo, pero por favor, no sean superficiales –sé que la gente juzga de acuerdo a tu apariencia, aunque no deberían- e intenten hacer algo más positivo con su vida en lugar de matarse de hambre; si lo anterior les entró por un oído y les salió por el otro les doy un último tip: no vean feo o con asco a sus amigas que no están a dieta y que por tanto pueden comer lo que se les antoje, no se manchen cuando hagan ejercicio y tampoco se pongan a narrar lo que comieron –o no comieron- a lo largo del día.

¿Mi posición respecto a esto? Me gusta pensar que mi autoestima no depende de mi peso y/o de lo que los demás opinen de mí –lo último me viene valiendo un soberano cacahuate-, me gusta comer de todo a una justa medida: lo importante es comer saludable, pero de vez en cuando vale la pena satisfacer nuestros antojos, simplemente coman cuando tengan hambre, no se atraganten y deténganse cuando estén llenos; piensen que si hacen una dieta es para cambiar su modo de vida, para mejorarlo, y no sólo para entrar en un pantalón o vestido.

Saludos y buena vibra!!!
Y si mi hermana lee esto: mil disculpas por ponerte como el mal ejemplo :l

4 comentarios:

Anónimo dijo...

bien dicho, pero eso de que no te importa lo que los demas opinen de ti debe ser mentira, apuesto que te debe importar por lo menos lo que alguien en espesifico piense

Impsychobunny dijo...

Antes que nada: gracias x visitar el blog y x dejar tu comentario...


Noooooo, que me acepten tal y como soy -con mis rarezas-

Al fin y al cabo así me conocieron, si cuando me presentan a alguien soy totalmente genuina no veo razón para cambiar -interna o externamente- por ese "alguien"

Por supuesto que en ocasiones si te llega el gusanito -qué pensarán de mi- pero estoy tratando arduamente por cambiar eso, y espero lograrlo...

Anónimo dijo...

pues si, pero en mi opinion, e tenido amigos que por culpa de la primera imprecion casi no se hacen mis amigos.

Su argumento es que soy demasiado raro y exentrico... pero es divertido andar conmigo xP

Impsychobunny dijo...

Exacto!!!

El comentario anterior suena como algo que diría un buen amigo mío...:)